La Ruta de los Conquistadores 2008 por un globero
Nuestro compa Mikel es un embajador por el mundo de nuestro maillot. Si contábamos hace un tiempo cómo le fue en la TransAlp, esta vez, se ha liado la manta a la cabeza y se ha ido a catar el barro de la Ruta de los Conquistadores.
Todo un reto que os cuenta él mismo.
Se trata de una de las pocas pruebas míticas por etapas en bicicleta todo terreno que hay en el mundo. Debe su fama de prueba mas dura del mundo a su trazado y la participación de grandes figuras como Tinker Juárez y Thomas Frischknecht en ediciones anteriores. Este año la presencia de Roberto Heras, Thomas Dietsch y del tico Lico Ramírez (el ídolo local) la convierten en una de las glamorosas del panorama de las ruedas gordas.
Consiste en cruzar Costa Rica desde la costa pacifica (Jaco), a la costa del Caribe (Limón) durante 4 duras etapas, siguiendo el recorrido que realizaron los conquistadores españoles. 360 km de recorrido total y muchos, muchos metros de desnivel.
Costa Rica sorprende por los fuertes porcentajes de sus subidas (hasta un 30%) y su exuberante vegetación. Mi planteamiento fue el de terminar “sobrado” la prueba, así que me marque un 75-80% de limite en mi polar dados los pocos kilómetros acumulados en mis piernas. La estrategia funciono bien, pero no se trata de una prueba nada fácil, es necesaria cierta preparación física y mental. Como ya sabéis, la dureza la marca uno mismo con su ritmo, pero aquí solo con motivación no vale.
Las etapas:
La primera etapa fue la mas dura (117 kilómetros y 4400m de ascensión, casi nada), a pesar de contar con muchos tramos de asfalto (generalmente de gran porcentaje de desnivel) un regalito de 30 kilómetros mermo las fuerzas de todos. Carara, nunca olvidare ese nombre, lo tengo grabado con sudor en mi lista negra de sufrimiento en bici. Interminable tramo de barro pegadizo que bloqueaba las ruedas, no podía arrastrar la bici ni levantarla por el peso que acumulaba. Benditos los ríos que cruzábamos en los todos aprovechábamos a limpiar las bicis. Después, unas infernales rampas de arcilla resbaladiza, el calor y la humedad mermaron todas mis fuerzas. Justo al salir de este infernal y precioso tramo, Pedro y Eva se despidieron de mí. Una pareja joven y muy dura, curtida en mil batallas que se tuvo que rendir a Carara. Con cansancio y tristeza partí de nuevo. Aun me quedaban 50 kilómetros, un largo puerto de montaña y otro pequeñito de pista. Once horas sobre la bici. Si superas este día, con un poco de suerte esta todo hecho.
El segundo día, el que se suponía el mas fácil (76km y 4000m), comienza con una subida brutal, de esas en las que es mejor subir andando que gastar fuerzas en intentarlo. Una vez coronado bajamos por el único tramo de sendero que trazamos, prácticamente toda la ruta es por pista ancha. Continuamos bajando por una pista con tramos donde la pendiente, el barro y las roderas aconsejan bajarse antes de tocar el suelo con nuestro querido culo. Otra fuerte subida de asfalto nos espera, y mas bajada y mas subida. Muy divertida la ultima bajada antes de meta por un cafetal, rápida y juguetona.
El tercer día se me paso rapidísimo la subida a los dos volcanes (solo 67km y 2600m), una vez mas se empieza fuerte, muy fuerte en asfalto. Sin duda lo mas duro son los primeros kilómetros. El perfil indica una fuerte subida de 35 km y todo lo demás bajada. El final de la subida al primer volcán es de pista suelta, divertida y técnica, después subimos a 3000 metros por asfalto, lastima que la niebla no nos dejo ver el Irazú. Un poco de agua de caña calentita y empieza lo malo. Aquí conviene abrigarse un poco, un paravientos es suficiente, 30 kilómetros de bajada “estilo Javi”. Piedras grandes y sueltas, menos mal que Álvaro fue mostrándome el paisaje, y con la excusa paraba un poco. Al final pista muy rápida de grava suelta y a comer. Realmente lo mas duro de la etapa es el descenso, agotador.
El ultimo día no podía ser menos (126 km y solo 1400m, una mingada), comienza en subida de plato pequeño (para los pros el mediano). Un tramo de bajada rapidísimo (60-70km/h) y otra vez toboganes hasta coronar la Alegría. Nuestra ultima subida, una tachuela de 5km de molinillo. Aquí Javi y el servidor fuimos salvados por un tal Batman (no es broma), que nos ofreció gelatina y agua frías salvándonos la vida. Solo quedan 60 kilómetros de vías y rectas interminables. Aquí es aconsejable ir en grupo a relevos, resulta monótono y aburrido pero en grupo la conversación anima un poco. Hay que cruzar unos cuantos puentes de traviesas, muy bonitos. Si andas justo de fuerzas, el primero, chiquitín, hace gracia, pero los mas largos y altos acojonan un poco. Como dijo Heras “¡¡que miedooo!!”. Para las chicas hay un servicio de cruce, pero realmente ellas no lo usan, sino algunos vagos (no diré nombres). Realmente espectacular. Que se sepa solo un canadiense cruzo el puente largo montado, algo que mi cabeza aun no puede entender. El tembleque de las traviesas de las vías por fin nos deja en la costa de caribe, una inmensa playa aparece frente a nosotros. Nos queda una larga pista por el pantano (por suerte seco). Unos pocos kilómetros y llegamos a la playa de Limón. Objetivo cumplido. Mil aventuras dentro de una aventura. Casi ni me lo creo cuando llego. Por cierto, la meta final tiene trampa… pero eso ya lo descubriréis.
Recomendaciones:
Para poder disfrutar, una doble ligera es lo más acertado. Con una buena horquilla y buenos frenos de disco (se calientan mucho), siendo imprescindible aterrizar con las pastillas nuevas (aquí se volatilizan, parece el triangulo de las pastillas). Unas cubiertas estrechas de barro nos facilitaran la tarea, si son tubeless mejor. En nuestra mochila siempre hay que llevar un chubasquero, muchas barritas, aceite de cadena y todos los repuestos típicos (cámaras, bomba, multi y tronchacadenas). No hace frió, un maillot corto sobra (excepto el tercer día), pero la lluvia puede aparecer en cualquier momento (esta año todas las tardes), así que dos pares de zapatillas y cremita para el culete son muy aconsejables.
Otro consejo practico es llevar colones, los dólares los aceptan pero te cobran comisión. También es interesante evitar volar a EEUU, mi bici se paso un día mas de vacaciones en Miami sin mi, y los vuelos se hacen interminables.
Conclusiones:
La organización es perfecta, teniendo en cuenta la dificultad de una prueba de este tipo. Yo viaje con el paquete Adventure, que incluye alojamiento, desayuno y comida (un poquito caro). Todo perfecto, el único pero es que menos un día hay que madrugar para ir en autobús a la salida, es algo engorroso pero realmente no hay otra alternativa.
El paisaje es fantástico, la gente es de lo mejor que he conocido y el ambiente de la prueba muy sano. La gente te anima y te ofrece agua y refrescos, los niños te piden autografos, te cantan y te dan la mano, a todos. Los equipos de apoyo de los participantes te ayudan en todo sin pedir nada a cambio (gracias Team Roma). Verdaderamente es una experiencia que recomiendo a todos los amantes de nuestro deporte.
Lo ideal seria poder quedarse una semana después en la playa con tu pareja con una piña colada en alguna idílica playa del pacifico, un par de visitas a esos preciosos parques que tienen y volver con las pilas bien cargadas.
El próximo año serán 5 etapas, se añade una mas antes de la ultima.
Yo ya he empezado a ahorrar….

